martes, 6 de marzo de 2012

El segundo

Flotamos livianos agujereando los algodones naranjas del atardecer.
Llevamos el resplandor de la luna en el agua, vibrando en los ojos.
La sangre avanza furiosa y estalla en nuestras muñecas.
Salimos de los mas dulces instantes viéndolos marcharse, girando en la cinta infinita.
¿Cuando será el próximo día en que me transforme en una foto fría, y congele el mar furioso para caminar por siempre su desolado vaivén muerto?
¿Cuando será el próximo día en que resbale hacia las grietas de la duda cegado por el vapor denso de la soledad malgastada?
Me abrazo a la noche, en silencio recorriendo el piso fantasma que custodia mis pasos al sonido del mármol y de pronto desaparece para dejarme suspendido en un segundo donde ya no lo necesito, pero un segundo es un segundo.

sábado, 18 de febrero de 2012

El perro

Miro al perro.
Miro el halo psicológico de esta gran reunión.
Es denso, pero parece superficial.
Es superficial, pero parece denso.
Miro al perro.
Todos estamos aquí para conocernos.
Miro a aquellos que están a la espera de ser abordados.
Pero adoptan la posición de aquel que esta defendiéndose.
Miro a los que buscan abordar.
Pero se estupidizan ante la defensiva.
Miro al perro.
Miro personas hermosas de cuerpo.
Que necesitan la constante aprobación del otro.
Nadie parece tomar conciencia de la belleza.
Miro al perro.
Se va, quisiera correr a su lado.
Comer de una bolsa de basura.
Pelear por las hembras.
Dormir, vagar.

viernes, 10 de febrero de 2012

Rec

Los recuerdos son electricidad.
Se estacionan en un hueco, vibran.
Destellos caprichosos, viven en un invierno eterno.
Brillando en el cielo congelado.

martes, 7 de febrero de 2012

Verano 2

Se encienden las metralletas, disparan a mansalva ramas, piedras y pastos. Los metales centelleantes absorben los rayos del mediodía mientras hombres sudados con gorras de los años ochenta las sacuden a lo largo y ancho de los jardines, observados de cerca por las lujuriosas señoras celosas que buscan el tropiezo para señalar, mientras pueden dejar de lado sus furiosas ansias enterradas bajo 400 parques superpuestos de ser penetradas ahí mismo, en su blanco e inmaculado living, dejando un charco de sudor y sufrimiento en los mármoles recién encerados.
El calor nubla la visión. El jardinero corre la perilla al máximo, ahora atraviesa un árbol añejo desde la base hacia la copa, sus pies descalzos son como tenazas que se aferran al tronco, en el camino lo destruye todo, la señora entra en éxtasis se echa hacia atrás en el sillón y levanta su falda, se acaricia, luego vuelca su vaso de té helado con limón sobre sus pechos y entrepierna, el vapor empaña las ventanas, exaltada corre y frota el vidrio, deja escapar un gemido, el rudimentario hombre está parado sobre la superficie del agua en medio de la pileta, su gesto es de profunda concentración, súbitamente de las profundidades de la piscina emerge con un poderoso estruendo la cortadora de pasto eyectada hacia el firmamento, dejando una estela de pesado humo gris, el hombre permanece ahí unos segundos mas, luego camina por el manto transparente y se retira mansamente hacia su Renault 18 Break con acoplado.

lunes, 6 de febrero de 2012

Verano 1

Camino, miro hacia arriba. Cuando estoy fluyendo camino mirando hacia arriba. Miro los árboles, miro la bruma, miro las nubes. Las bicicletas tiradas en la calle. Ya es de noche. Me abro paso entre millones de micro-cápsulas frías, se rompen, explotan, se adhieren a mi, viajan conmigo. Los brazos gentiles del sauce acompañan mi movimiento. Un sharpei me ladra de una ventana, giro. Miro todas las ventanas encendidas, veo la gente dentro de las ventanas, habitan en cajas, tienen sus propios olores, son individuos, viven en lo ajeno, aman a otras personas, son ideas que me inquietan, trato de recomponerme, miro hacia arriba, una pared de luz rosada se alza y se derrumba frente a mi, todo en un cuarto de segundo, respiro las cápsulas que se mezclan con el aire de verano. Escucho los grillos, siempre están, marcando el tiempo, la mayoría del tiempo los ignoro, pero siempre están, ellos son la noche, están detrás del sonido sucio en las grabaciones, conversan con los fantasmas, están en los susurros, están atravesando el mosquitero, están atravesando los vidrios, están, están, están, están, están, están, están, están.