martes, 21 de julio de 2009

Investigación científica de variables completamente imposibles de medir con exactitud

La única razon que hace a estos eternos inviernos indispensables en mi vida, es la espera, y la llegada hiper-potente de la primavera. Jamas pude dejar de homenajear ese momento, y siempre busco y encuentro motivos que me atan a esa temporada de perfumes tomando mi nariz por asalto:
Yo naci un 21 de junio, día en que comienza el invierno, entonces si le resto 9 meses llego a la conclusión de que soy producto de un arranque primaveral. Los arranques primaverales rigen mi vida. Todos los romances que tuve en mi vida nacieron en primavera, pero me voy a referir al mas hermoso y definitivo. Un 21 de septiembre, encontre una mirada que me acompañó siempre pero era la primera vez en mi vida que la veia, esta persona es de mi familia pero no hay absolutamente ningún lazo sanguíneo que nos ate. El momento en que mientras esperaba en la barra, la observe a la distancia, y por 5 segundos coincidimos nuestras miradas esta filmado y se reproduce en mi cine personal siempre que lo deseo. Paz es lo que senti. Y después... el pelo mojado, esa mirada brillante una y otra vez, el 'bien' respondiendo al '¿como estas?' mas sincero de mi vida, noches largas, días con los ojos irritados. Nada importa cuando es primavera y estas enamorado.
Y si esto ocurre justo un 21 de septiembre, el llamado día de la primavera, ¿que tengo que pensar? ¿que es casualidad? Esto esta tomando valor científico, pero es imposible de medir.

3 comentarios:

  1. Esta comprobado cientificamente.

    La gente tiene mas ganas de copular en primavera, y algunos se enamoran tambien.

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  2. yo me enamore en primavera tambien,

    me enamore en primavera, de vos.

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  3. probablemente, me guste el parrafo, por mi clara incapacidad para dejar de pensar y actuar...

    me enamoro facil, creo, dificilmente lo reconozca.

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